Visados y burocracias vol.3

Por fin hemos finalizado: ya tenemos todo listo para permanecer cómo debe ser en los Estados Unidos Mexicanos. El pasado lunes recogíamos en la embajada de México en Madrid nuestro visado definitivo. Nuestro pasaporte queda de esta manera adornado con una bonita estampa de nuestro rostro. El trámite en esta ocasión, ni siquiera ha sido un trámite: nos han pedido nuestro pasaporte y lo han retenido mientras realizaban la impresión biométrica, nada más y nada menos.

Bueno sí hay algo más, para evitar sorpresa de futuros viajeros os contamos un par de cosas que nos han pillado desprevenidos:

En primer lugar el precio, todas las páginas de internet consultadas por nosotros dan a entender que los visados de estudiantes (de largo y corto plazo) son a coste cero. Ni es mentira ni es verdad, es cierto que comparados con los demás visados lo que se paga es irrisorio, pero existe una pequeña tarifa burocrática aplicada en el momento de recoger el documento. Esta solo puede ser abonada en efectivo (o cash) y ronda los 30€, cantidad sujeta a variaciones según las cotizaciones de la moneda en ese momento.

La segunda es para avisar de que los visados de estancias cortas, como es nuestro caso, empiezan a transcurrir desde el día que lo recoges en la sección consular. Es decir, si puedes esperar a recogerlo justo el día antes de embarcar en el avión, pues mejor, porque puedes quedarte a medias…. Como nos ha pasado a nosotros: terminamos los estudios en Ciudad de México a finales de junio y nuestra visa caduca en Mayo. Pueden pasar dos cosas: que una vez nos registremos* al llegar la visa tenga un valor por el total de nuestra estancia, o por el contrario, que nos veamos obligados a salir del país para entrar como turistas los últimos meses de nuestra estancia.

En el peor de los casos, que es el segundo, sería un empujoncito interesante a visitar cualquiera de las tierras vecinas, o incluso aventurarse a dar una vuelta por el cono sur. ¡Nunca hay que olvidarse del espíritu aventurero!

*Es importante registrarse en tu propia embajada dentro de los 30 días siguientes a aterrizar en México, puesto que si no tienes una jugosa multa o sanción esperándote cuando vayas a regularizar tu situación. Pero, ¿por qué? ¡Si ya has pasado por el control del aeropuerto! ¿Es que no se puede solucionar todo en una misma vez? En fin, lo que os venimos diciendo: ¡BUROCRACIAS Y MÁS BUROCRACIAS!

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