Primeras experiencias en Distrito Federal

Peterlu89
Llegada al DF

A pesar de haber tenido tiempo de sobra para poder ir informando sobre cada una de las sorpresas que ciudad de México depara, he preferido dejarme llevar unos días por el palpitar de la ciudad y disfrutarla tal y como es, dejar que cada uno de sus olores y colores inunden mis sentidos sin que el objetivo de la cámara se interponga entre nosotros.

Ahora bien, una semana es suficiente tiempo para gozar, y ahora toca narrar: no quiero demorarme más en contar las primeras impresiones, puesto que dejarían de ser las primeras y perderían la genuinidad. Voy a contar estas primeras impresiones ya convertidas en consejos a compatriotas que hipotéticamente pudieran venir a Ciudad de México. Por lo tanto, a aquellos españolitos que vengáis de visita al DF, recordad:

  • Dejaos a un lado la mala prensa sobre seguridad ciudadana y preparaos para encontrase a la gente más hospitalaria que os podáis imaginar. No se nota casi diferencia con ciudades como Madrid, en cuestión de seguridad, en cualquiera de los lugares que querréis visitar aquí, donde viviréis y haréis vuestra vida.
  • Practicad conducción de riesgo en el circuito más cercano, puesto que estoy seguro que os aterrará el tráfico en el DF si no estáis preparados mental y físicamente para él. Es una jungla que solo el autóctono comprende, a los ojos del europeo las calles están poco  o nada señalizadas, los carriles son estrechísimos lo que se une a que usan coches bien grandes, y además no tienen miedo de la velocidad.
  • Exactamente por lo anterior también toma mucha precaución como peatón, yo estos días he sentido que arriesgaba mi vida cada vez que cruzaba una calle. Además, si tienes movilidad reducida y requieres de silla de ruedas pues plantéate que es una de las ciudades menos accesibles que me podría imaginar.
  • El servicio en restaurantes, hoteles y demás es excepcionalmente bueno, se comenta que es porque el sueldo integro depende de las propinas, por lo que no olvidéis dejar el 15% de propina. No os lo toméis como una cuestión de generosidad, que os conozco, es una cuestión de pagar el servicio que recibes, y eso no se discute aquí.
  • Apuntaos a un gimnasio unos meses antes de llegar y bajar unos cuantos kilos para dejar margen de “engorde” puesto que aquí la comida es exquisita y para nada baja en calorías. En todas las calles te atacan con sabrosas tortas (que son nuestro bocadillos), tacos e infinidad de platos que aun estoy por descubrir. Pasearse por las calles de DF es un continuo amalgama de olores y sabores.

Concluiré sin más consejos, diciendo que el Distrito Federal es una ciudad enorme cargada de contraste, lo nuevo con lo viejo, lo alto con lo bajo, lo angosto con lo amplio, el rojo con el verde, el azul o cualquier color cuanto más vivo mejor. Esta ciudad se vuelve agradable a la vista de una forma un tanto enigmática, posee una naturaleza exuberante y no hay calle que no esté arbolada y tiene bosques a cada poquito. Y por cierto, el clima es más que adorable.

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